Lo primero en lo que casi todo el mundo se atasca al elegir maquillaje es: «¿soy de subtono cálido o frío?». A diferencia de la profundidad (lo clara u oscura que es tu piel), el subtono es el color que hay por debajo de la superficie, así que es fácil equivocarse solo con mirarlo. Por suerte, hay varias formas de hacerte una buena idea en casa sin ninguna herramienta.
Mira el color de las venas de tu muñeca
Observa las venas de la cara interna de tu muñeca con luz natural. Si tiran a verde, probablemente tu subtono es cálido; si tiran a azul o morado, probablemente es frío. Si cuesta distinguirlo y los colores parecen mezclados, puede que tengas un subtono neutro. La iluminación puede alterar bastante el resultado, así que tómalo como una pista más, no como la respuesta definitiva.
La prueba de las joyas
Acercar joyas de oro y de plata a la cara es otro método muy utilizado. Si el oro hace que tu piel se vea más luminosa y saludable, probablemente tu subtono es cálido; si la plata la hace ver más limpia y nítida, probablemente es frío. Si ambos te quedan igual de bien, puede que tengas un subtono neutro.
La prueba del papel blanco
Sostén una hoja de papel blanco o una camiseta blanca cerca de la cara y mírate al espejo. Si en comparación tu piel se ve más amarillenta o melocotón, apunta a cálido; si se ve más rosada, rojiza o azulada, apunta a frío. Esta prueba es más precisa con luz natural de día: la luz fluorescente o la luz cálida de interior pueden distorsionar el resultado.
Cómo reacciona tu piel al sol
Si tu piel suele quemarse con facilidad y casi nunca se broncea, eso suele indicar un subtono más frío; si se broncea fácilmente sin quemarse mucho, suele indicar uno más cálido. Por sí sola no es una regla estricta, así que lo mejor es usarla junto con las demás pruebas.
Por qué importa el subtono
Conocer tu subtono marca una gran diferencia a la hora de elegir un cushion o un tono de base: te equivocarás mucho menos. Una persona de subtono cálido que usa un cushion frío con matiz rosado puede acabar viéndose pálida o apagada, y viceversa. Con el color de labios pasa lo mismo: un mismo tono puede verse completamente distinto según tu subtono. Los tonos coral suelen favorecer especialmente a los subtonos cálidos, mientras que los tonos baya y rosa suelen favorecer a los fríos.